Convectores eléctricos
Un convector eléctrico está pensado para calentar el aire de una habitación y favorecer que este se distribuya por la estancia. Esto condiciona tanto la sensación de calor como el lugar donde conviene colocarlo.
En ORION91 encontrarás convectores eléctricos para utilizar como apoyo a la calefacción del hogar, especialmente útiles cuando quieres aportar calor a una estancia concreta sin depender de una instalación fija.
El lugar donde coloques el convector importa
El aire caliente tiende a ascender. Un convector aprovecha precisamente este movimiento: toma aire más frío de la parte baja, lo calienta y lo devuelve a la habitación a mayor temperatura.
Por eso dejar espacio alrededor del aparato es importante. Si bloqueas las entradas o salidas de aire con muebles, cortinas u otros objetos, dificultas la circulación para la que ha sido diseñado.
También conviene evitar pensar en él como si fuera una estufa que debes colocar necesariamente muy cerca de ti. El objetivo del convector es favorecer el calentamiento del aire de la estancia.
La ubicación exacta y las distancias que deben mantenerse dependerán siempre de las indicaciones del fabricante.
¿Por qué el calor de un convector se nota de forma diferente?
Si vienes de utilizar un calefactor eléctrico, probablemente notes la diferencia nada más encenderlo.
El calefactor utiliza normalmente un ventilador para proyectar aire caliente y permite sentir ese flujo directamente. En un convector, el calentamiento de la habitación es más progresivo porque depende de la circulación del aire.
Esto explica por qué encajan en situaciones distintas.
Si quieres entrar en una habitación fría y recibir calor rápidamente, el calefactor tiene una ventaja clara por su forma de funcionamiento. Si vas a permanecer en una estancia y quieres ir calentando su ambiente, el convector responde a otro tipo de uso.
Convección natural y función turbo: no funcionan igual
Este es un detalle interesante al comparar modelos.
En la convección natural, el movimiento del aire se produce por la diferencia de temperatura: el aire calentado asciende y deja paso a aire más frío.
Algunos convectores incorporan además una función turbo, que utiliza un ventilador para acelerar el movimiento del aire. Puede resultar útil, por ejemplo, cuando la habitación está fría al encender el aparato y quieres favorecer una distribución más rápida del calor.
Hay una contrapartida: al activar un ventilador también aparece el ruido asociado a su funcionamiento. Si buscas utilizar el convector en un dormitorio o mientras trabajas, es un detalle que merece la pena valorar.
Antes de elegir un convector, mira la habitación
Los metros cuadrados ayudan a orientarse, pero una cifra aislada dice poco sobre lo fácil o difícil que será calentar una habitación.
Piensa en dos dormitorios del mismo tamaño. Uno tiene una ventana pequeña con buen aislamiento; el otro, un gran ventanal y una pared exterior. Aunque ambos tengan los mismos metros cuadrados, no conservarán el calor de la misma manera.
Antes de elegir convector, observa:
· Tamaño y altura de la habitación.
· Aislamiento de ventanas y cerramientos.
· Número de paredes exteriores.
· Uso habitual de la estancia.
· Tiempo durante el que necesitarás calefacción.
Si el fabricante indica una superficie de uso recomendada para un modelo, esa información será una referencia más útil que aplicar una regla general de vatios por metro cuadrado a cualquier vivienda.
Cómo utilizar mejor un convector eléctrico
Hay pequeños detalles que pueden cambiar bastante el resultado.
· No bloquees la circulación del aire: evita colocar objetos delante de las entradas y salidas del convector y respeta las separaciones indicadas por el fabricante.
· Cierra la habitación que quieres calentar: si mantienes abiertas las puertas hacia espacios que no necesitas climatizar, el aparato tendrá que actuar sobre un volumen de aire mayor.
· Evita pérdidas de calor innecesarias: un convector puede generar calor, pero no solucionar un mal aislamiento. Persianas, ventanas y puertas influyen en cuánto tiempo permanece ese calor en la habitación.
· Utiliza la regulación disponible: si el modelo dispone de diferentes niveles de funcionamiento, termostato o temporizador, aprovéchalos según el uso que hagas de la estancia en lugar de mantener siempre la misma configuración.
Y, sobre todo, sigue las instrucciones específicas del fabricante de tu modelo.